9.may.2010 / 12:24 pm / Haga un comentario

Nos hemos planteado la construcción de una sociedad de iguales, una sociedad donde los hombres y mujeres seamos verdaderamente libres y conscientes, donde ningún ciudadano pueda comprar a otro y ninguno se encuentre en la necesidad de tener que vendérsele a otro. Una sociedad que proporcione a todos la posibilidad de vivir dignamente, con acceso a la educación, y que ésta redunde en el crecimiento de la nación. Con acceso a una alimentación balanceada, con atención a la salud gratuita y que nos permita tener calidad de vida. Desenvolvernos en un hábitat que se encuentre en equilibrio con el medio ambiente y que permita el pleno desarrollo físico y espiritual de los ciudadanos, ese es el objetivo que nos hemos proyectado.

En la construcción de esta sociedad nos encontramos con una fuerte contradicción de clases, pues el modelo que hoy en día impera se sustenta en la explotación de unos pocos sobre la mayoría, y para que esta mayoría se disponga a cambiar esta realidad, necesariamente debe enfrentarse a la clase dominante, para poder alcanzar esa transformación. Pero para ello, es imprescindible que esa clase explotada tenga conciencia de clase, ya que sólo así se alcanzará la comprensión de la realidad histórica y de nuestro papel como individuos en esa lucha de clases.

De qué lado estamos en la contradicción social. La sociedad se divide en dos grandes sectores, por un lado quienes la dominan son los que detentan la propiedad sobre los medios de producción, y por el otro, quienes dependemos del salario que nos suministran aquellos que controlan esos medios de producción. Esos somos los trabajadores, la clase dominada, independientemente de que defendamos los intereses de la clase dominante, para convertirnos en desclasados, no nos convierte en miembros de ese sector.

La construcción de una sociedad organizada pasa por despertar la conciencia de la masa trabajadora, su organización y la toma del poder para transformarlo y ponerlo al servicio de las grandes mayorías, ese es nuestro papel histórico.

Hector Rodríguez Castro

http://hectorrodriguezcastro.blogspot.com

 

Hacer un comentario.




Los comentarios expresados en esta página sólo representan la opinión de las personas que los emiten. Este sitio no se hace responsable por los mismos y se reserva el derecho de publicación.

Aquellos comentarios que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto y/o que atenten contra la dignidad de una persona o grupo social, este sitio se reservará el derecho de su publicación. Recuerde ser breve y conciso en sus planteamientos.