15.jun.2013 / 02:05 pm / 2 Comentarios

Tiempo de sensibilidades agudas y de miserias humanas. Tiempos de amar y odiar. Tiempo de corregir. Tiempo de voluntades supremas, de descifrar los enigmas de la historia y abrir los portones de la sociedad post-capitalista. Tiempo de la planificación estratégica frente a los inmediatismos del mercado y la información.

Estamos viviendo tiempos definitorios como lo alertó Hugo Chávez cuando presentó el programa de la patria, hace ya un año. El tiempo que transcurre pareciera inestable, poliforme. Un arcoíris de tiempos coinciden en el ahora de la Patria. En verdad que no faltaron las coyunturas difíciles en este tiempo, tal como lo dijo el gigante de estos tiempos: Hugo Chávez.

El Pueblo tiene el poder. Ya lo decía Cristina. Es la primera vez  en muchos años que en América Latina los presidentes se parecen a sus pueblos. He allí a Maduro, por ejemplo, un obrero bigotudo amante de la salsa y el beisbol, hijo del nuevo tiempo histórico sembrado en el corazón del Pueblo aquel 4 de febrero.

Todo lo que ocurra en este siglo en Venezuela  llevará la huella de esa fecha. Las campanas del Socialismo Bolivariano están sonando. No es tiempo de vacilar. Es el tiempo de las y los valientes, de la palabra precisa, la sonrisa perfecta, diría Silvio Rodríguez, pero también de la materia viva, de los hechos.

Cuando Bolívar se fue a la guerra era el tiempo de afilar las bayonetas contra el imperio español. Era el tiempo de ser libres de aquella condena. Así lo interpretó aquel hombre a caballo. Hoy, no basta con ser libres. Es tiempo de salvar la especie, la tierra, la fauna, la flora, los mares. El tiempo de los mercados sucedió a la segunda guerra mundial y llega a este tiempo en el que los límites del orden reproductivo del capital rebasan la capacidad del planeta para su autoreproducción.

No es tiempo de gastarlo. Es tiempo de dedicarlo a la vida, de sentir sobre los talones el costillar de rocinante, diría el che Guevara en su cumpleaños 85. La pregunta que me hago en estos tiempos es: ¿estamos a tiempo de salvar el planeta o ya es tarde? Nunca es tarde para el tiempo.

Sin duda que es tiempo de pensar, decidir y actuar. Se agota el reloj de arena y nosotros estamos en el ápice. No dejemos que el tiempo nos trague como especie. Ya lo decía el mismo Bolívar: “Yo espero mucho del tiempo, en su inmenso vientre hay más esperanzas que sucesos pasados”.

 

Jesús Manzanárez

 

Comentarios

15.jun.2013 02:30 pm
Verónica Gutiérrez (Zulia) dijo:

EXCELENTE ARTÍCULO DE REFLEXIÓN !! GRACIAS CAMARADA!!! UN FUERTE ABRAZO!!! INDEPENDENCIA Y PATRIA SOCIALISTA!!!

16.jun.2013 05:59 pm
Gala Chacon (Barinas) dijo:

Hermoso y Verídico!

 

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